
Amigo programador, ¿estás cansado de que únicamente puedas desarrollar lo que otras personas dicen? o ¿ahora miras la programación solamente como un “trabajo”?. Si es así, necesitas renovar tu fe y comprender nuevamente la filosofía detrás del arte de la programación.
Para ayudar con esta tarea, a continuación público de forma completa el “El Tao de la programación“, un libro escrito en 1987 por Geoffrey James que mezcla la filosofía del Tao y una serie de consejos sobre cómo ser buen programador. Mantiene en todo momento un tono humorístico e incluso se podría considerar “friki”, pero desde luego es una lectura obligada.
Resulta interesante que después de 25 años de haber sido escrito, el libro contiene referencias a situaciones y problemas que siguen existiendo en los proyectos de desarrollo de software de los tiempos actuales. De hecho el libro también hace mención a otros clásicos como “El Mítico Hombre-Mes“.
El libro fue publicado en Internet con el permiso del autor y gracias al trabajo del sitio VariableNotFound. Ojalá les sea de gran provecho, especialmente para los que se encuentran estudiando una carrera afín a la programación.
El Tao de la Programación
por Geoffrey James
LIBRO PRIMERO: EL VACÍO SILENCIOSO
Así habló el maestro programador:
“Cuando hayas aprendido a extraer el código del error desde un trap frame,
será la hora de marcharte”
1.1
Algo misterioso se forma, nace en el vacío silencioso. Esperando solo e inmóvil, al mismo tiempo detenido y en movimiento constante. Es la fuente de todos los programas. Yo no sé su nombre, así que lo llamaré el Tao de la Programación.
Si el Tao es grandioso, entonces el sistema operativo es grandioso. Si el sistema operativo es grandioso, entonces el compilador es grandioso. Si el compilador es grandioso, entonces la aplicación es grandiosa. El usuario está complacido y hay armonía en el mundo.
El Tao de la Programación fluye lejos y regresa con el viento de la mañana.
1.2
El Tao engendró al lenguaje máquina. El lenguaje máquina dio vida al ensamblador. El ensamblador se la dio al compilador. Ahora hay diez mil lenguajes.
Cada lenguaje tiene su propósito, aunque sea humilde. Cada lenguaje expresa el Yin y el Yang del software. Cada lenguaje tiene su lugar dentro del Tao.
Pero no programes en COBOL si puedes evitarlo.
1.3
En el principio era el Tao. El Tao engendró el Espacio y Tiempo. Por tanto Espacio y Tiempo son el Yin y el Yang de la programación.
Los programadores que no comprenden el Tao siempre siempre se quedan sin tiempo y espacio para sus programas. Los programadores que comprenden el Tao siempre tienen tiempo y espacio suficiente para lograr sus objetivos.
¿Cómo podría ser de otra manera?
1.4
Al programador sabio le hablan del Tao y lo sigue. Al programador medio le hablan del Tao y lo busca. El programador necio se ríe cuando le hablan del Tao.
Si no fuera por la risa, no existiría el Tao.
Los sonidos más altos son los más difíciles de oír.
Avanzar es un camino para la retirada.
El gran talento se muestra tarde en la vida.
Incluso un programa perfecto todavía tiene errores.
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